Perspectiva aérea: Cassandra de Santiago



En esta ocasión, Cassandra de Santiago (Ciudad de México, 1986) nos habla sobre sus procesos creativos, los temas que ha desarrollado en su obra pictórica—el agua y las vistas aéreas—y su punto de vista respecto a la experimentación en la pintura. Sigue leyendo…



Creo que mi PROCESO CREATIVO sigue ya cierta pauta. Es decir, hay ciertas formas de hacer o formas de acercarme a que he ido encontrando y amoldando a mi trabajo y mi forma de ser en el tiempo que me he dedicado a la pintura. Esto no quiere decir que no haya espacio y oportunidad para cosas diferentes o nuevas, o que algo a lo que no estoy habituada o no conozco no pueda influir o tener efecto. Me parece importante estar abierta siempre a conocer nuevas formas, materiales, ideas, reflexiones, ya que nunca dejas de experimentar y añadir cosas nuevas a tu bagaje de conocimientos.

Casi siempre hay una IDEA O REFLEXIÓN previas, y de ahí parte la planeación y estructuración de las obras que quiero crear. Aunque esto no deja mucho espacio a lo fortuito, muchas veces cuando ya estás trabajando directamente sobre la obra es necesario añadir o cambiar cosas que no habías planeado desde un principio y que adquieren gran importancia o relevancia para la misma. Esos momentos imposibles de predecir suelen ser muy buenos cuando llegan.

Desde que comencé en esta práctica he trabajado en base al RETRATO y la figura humana, quizá con una inclinación en la representación del gesto psicológico de los personajes. A partir de esto han derivado las temáticas de las series que he desarrollado y poco a poco se han ido añadiendo otros elementos para enriquecer el discurso pictórico.

Aunque quizá no fue algo de lo que estuviera plenamente consciente desde un principio, la relación entre LO MICRO Y LO MACRO está presente en todas las series que he producido, desde aquellas en las que abordo al elemento agua como motivo hasta el más reciente trabajo que he desarrollado con respecto a las vista aéreas del espacio geográfico.

En las series en relación al AGUA, los personajes aparecen en actitudes reflexivas y momentos contemplativos que parecen ser catalizados por la presencia del líquido, llevándolos así a un instante de reflexión y autoconocimiento. Algo tan pequeño, sutil y fugaz puede tener un gran impacto en el ser humano—además de ser la base, origen y motor de su propia existencia.

En trabajos más recientes incluyo otros escenarios que involucran las VISTAS AÉREAS del territorio geográfico, haciendo así una reflexión sobre los conceptos de espacio y distancia a un nivel personal. En la serie Aerial, los personajes se contraponen en un mismo plano pictórico a algunas abstracciones del entorno. De esta manera se enfrentan dos magnitudes aparentemente diferentes en un mismo plano, haciéndose evidente su relación interdependiente. Ninguna es posible sin la existencia de la otra.

Creo que en mi trabajo siempre ha habido un gran factor o referencia subjetivo; viene mucho de reflexiones y percepciones personales. Por otro lado, al hacer pintura representativa o realismo me interesan los pintores de este tipo. He admirado a muchos, pero quizá el más relevante en cierto momento para mí ha sido VERMEER.

Siempre he creído que LA OBRA DEBE HABLAR POR SÍ MISMA. El artista no debe preocuparse en cómo lo va a recibir e interpretar el espectador. Su tarea es crear y producir de acuerdo a sus principios, intenciones e inquietudes. No está obligado a dar explicaciones. Por más que te esfuerces en que la obra sea interpretada de cierta manera, quien la contempla siempre verá lo que quiera ver, lo que su trasfondo en cuanto conocimientos y experiencias le lleven a percibir.

La pintura está más abierta que nunca a la EXPERIMENTACIÓN y derivación hacia diferentes disciplinas, lo que da muchas posibilidad para articular y enriquecer tu propuesta. Quizá debe llegar un momento en que, a nivel profesional, sea tan admisible una pintura con enfoque más tradicional en cuanto a técnicas y materiales como aquellas que se presenten como experimentales o diferentes a lo que estamos acostumbrados. Ambos casos son totalmente válidos, mientras haya una investigación y pertinencia de acción e intención del artista con respecto a lo que quiere transmitir, y mientras la cualidad plástica de la pintura esté presente.



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Todas las imágenes: Cortesía Cassandra de Santiago

Aerial II-Ferris Wheel, óleo/tela, 140 x 120 cm (2015)

Aerial I-The Construction Of Distance, óleo/madera, 130 x 100 cm (2015)

Aerial IV-The Geometry Of Distance, óleo/tela, 180 x 160 cm (2015)

Drop the bomb, óleo/tela, 150 x 150 cm (2009)

Dilusión-Underwater I, óleo/tela, 160 x 150 cm (2013)

Get Clean I, óleo/tela, 150 x 150 cm (2010)

Get Clean II, óleo/tela, 150 x 150 cm (2010)